4 Cosas que Hacer Antes de Empezar un Mix

¿Es la primera cosa que haces cuando comienzas tu mezcla, poner ecualizadores, compresores y ajustar los niveles?

Si es así, realmente no es la mejor aproximación.

De hecho, corres el riesgo de perderte rápidamente y no saber hacia dónde vas en tu mezcla.

Así que, para paliar este problema, aquí tienes una lista de cuatro “trucos” que hago absolutamente cada vez antes de comenzar a mezclar una nueva canción. Si sigues estos consejos, comenzarás con buenas bases para el resto del trabajo.

1. Renombrar las pistas

Lo primero que debes hacer es renombrar las diferentes pistas.

Utiliza los nombres más claros posibles: Guitarra Acústica, Guitarra Eléctrica, Voz Principal, Coro, etc.

Evita las repeticiones. Si tienes varios instrumentos similares, utiliza números o diferencia, por ejemplo, una Guitarra Rítmica de una Guitarra Solo.

Por otro lado, es posible que hayas grabado un instrumento o una voz con varios micrófonos. En ese caso, no dudes en añadir esta información en el título de tus pistas.

Ejemplo:

Nombra tus pistas e indica el nombre del micrófono
A menudo utilizo los nombres en inglés porque son más cortos (Snare = caja clara; Snare Bottom = micrófono debajo de la caja clara)

Si tienes suficiente paciencia, te aconsejo incluso que renombres tus clips de audio y MIDI (stems) si tienen nombres poco claros. Sin querer, esto te ayudará a orientarte.

2. Agrupar las pistas

ableton-groupe-pistes
Aquí, las pistas de Bombo, Caja y Overheads están agrupadas en un buss “DRUMS” (= Batería)

En segundo lugar, es útil agrupar las pistas según su tipo y la lógica que aplicarás a tu mezcla.

Así, la mayoría de las veces, puedes agrupar todas las pistas de batería. O varias pistas de guitarra similares.

Esto te permitirá dos cosas:

  • Ajustar simultáneamente el volumen de todas las pistas agrupadas actuando únicamente sobre el ajuste de nivel del grupo
  • Aplicar efectos a la totalidad del grupo, como una ecualización o más comúnmente un compresor ligero, que mejorará la homogeneidad de tus pistas.

Si tu DAW no te permite crear un grupo, aún puedes crear un Buss, es decir, una pista específica a la que enviarás el sonido de cada pista. Será lo mismo.

3. Un código de color

Un punto que muchas personas olvidan cuando se lanzan a la mezcla.

Un mix debe ser ante todo visual. No hay tiempo que perder buscando tal o cual instrumento, o tal o cual parte de la canción.

Por lo tanto, te aconsejo encarecidamente usar un código de color.

Ejemplo de Código de Color
Ejemplo de Código de Color para visualizar bien las diferentes pistas

Por supuesto, evita poner colores al azar. Al contrario, intenta tener colores lógicos. Por ejemplo: pistas de batería en rojo, bajo en azul oscuro, canto en azul claro…

Si lo deseas, también puedes añadir matices para aún más legibilidad: rojo oscuro para el bombo, rojo claro para la caja, etc.

Mi consejo: en la medida de lo posible, intenta mantener este código de color para la totalidad de tus canciones. Muy rápidamente, si utilizas la misma lógica, realmente ganarás tiempo en tu trabajo de mezcla.

4. Escucha la canción

¡Eh sí!

¡Parece obvio, ¿no?

Imagínate que muchas personas tienden a querer lanzarse directamente a la mezcla sin escuchar la canción en su totalidad. O solo después de una escucha rápida y distraída, mientras se sirven un café.

¡Sobre todo, mantén el café! Pero tómate un tiempo para escuchar la canción varias veces. 😉

Disfruta para añadir marcadores/referencias en los lugares clave, como esto:

Referencias de lanzamiento en Ableton Live

La idea aquí va a ser identificar las especificidades de la canción, por ejemplo, los pasajes más fuertes, qué instrumentos se expresan en qué momento, etc.

Poco a poco, esto te dará ideas. Y después de algunas escuchas, estarás listo(a) para pasar a la mezcla.

En Conclusión

No hay que subestimar la importancia de la organización de las pistas para la mezcla. El color, el nombre, la posición… todo eso te permitirá estar realmente cómodo(a) y ahorrar tiempo.

Y no olvides escuchar la pieza unas cuantas veces, para afinar el trabajo…

Y tú, ¿qué haces antes de comenzar tu mezcla? ¿Te lanzas directamente, o te tomas el tiempo para preparar todo? Deja un comentario justo debajo 🙂